FINANCIERA

Financieramente en un mundo de teléfonos inteligentes y redes sociales, donde muchos tienen el mundo en la palma de su mano, tener una cuenta de ahorros o acceso al crédito puede resultar algo sencillo o accesible para cualquier persona.

Pero lo cierto es que aún existen 1,700 millones de personas sin bancarizar en el mundo, de las cuales el 65% son mujeres, según la última edición del Global Findex.

Acelerar el cierre de esta brecha de género financiera nos interesa a mujeres y hombres, por varios motivos.

Cuando las mujeres toman control de su futuro financiero, sus efectos repercuten en toda la sociedad.

Existe abundante evidencia y reconocimiento por parte del sector público y privado de que cuando las mujeres se empoderan financieramente, son más proclives a invertir en educación, alimentación y salud para sus familias.

Todo ello es fundamental para romper el ciclo de la pobreza, reducir desigualdades sociales e impulsar el crecimiento económico.